"Otros
aportes de la ciudadanía, han enriquecido el patrimonio del museo.
Un ejemplo por no mencionar cada uno de ellos, sino los principales, es
el efectuado por la Srta. María Teresa Cabrera, nieta de Federico
Cabrera, uno de los maestros mayores de obra que intervinieron en la colocación
de la piedra fundamental.
Se
trata de la cuchara de albañil que se usó verdaderamente para
sellarla. En el museo, existía la cuchara simbólica, la de
oro, plata, brillante y ébano, pero faltaba la de acero y en 1977,
gracias a la generosidad de la Srta. Cabrera, se completó la colección
de objetos fundacionales.
Raro privilegio que ninguna ciudad levantada en el siglo XIX tiene. A principios
de 1981, la Srta. María Adela West Ocampo, obsequió al museo,
un juego de sala veneciano, que data de la época de fundación,
con la documentación pertinente. Fotos, indumentaria, medallas, herramientas,
documentos, van engrosando paulatinamente el repositorio histórico
de la ciudad.
Siguiendo la premisa "El museo que no crece, muere", la necesidad
de expansión de esta institución se hace realidad."(sic)
Pág.71,72
"La casa de los cuarenta días" el Museo y Archivo
Dardo Rocha, análisis y síntesis del Proceso Fundacional.
por María Florencia Apreda de Di Masi (del libro La Plata ciudad
milagro - Corregidor)
"El
Teatro Apolo", cuya sala era elegante aunque de dimensiones un tanto
reducidas, estaba en la calle 54 entre 4 y 5 y fue inaugurado el 15 de marzo
1885, con la puesta en escena de "Il Trovattore", a cargo de la
compañía italiana dirigida por el actor Julio Sausoni Dalnegro;
también prestigió este teatro la mundialmente célebre
actriz Sara Bernhardt, cuyo debut se realizó el 27 de agosto de 1886
con "La Dama de las Camelias", ofreciendo al público platense
dos representaciones de su arte y, en ambas oportunidades, agasajada por
el gobernador D´Amico, quien le facilitó su coche particular
y dispuso un tren expreso para el traslado de la artista desde la ciudad
de Buenos Aires"(sic) Pág.384
"La ciudad de La Plata sus tierras y su arquitectura" Alberto
S. J. de Paula (Banco Provincia 1987)
"Desde antiguo se habían propuesto y postulado ciudades bonaerenses,
próximas y distantes para instalar la sede del gobierno provincial,
dándoles capitalidad. Pero Rocha robustece su tesitura y desecha
lo fácil, lo rutinario, casi podría decirse, lo lógico.
D´Amico, colaborador inmediato del fundador y su Ministro de Gobierno,
revela que Dardo Rocha, aún antes de asumir la gobernación,
tenía resuelto "crear" una capital "nueva" con
características propias. Afirma D´Amico en su testimonio:
"Desde mucho antes de recibirse de mando, desde que ofreció la carta de gobierno, el doctor Rocha me había anunciado su decidida voluntad de resolver la cuestión Capital de la Provincia y me había ordenado que tuviese listos, para iniciar con ellos su gobierno, los decretos en la parte administrativa y los proyectos de ley que fuese necesario presentar a la Legislatura".
Se empeña así en proclamar el espíritu creativo, la
originalidad del ser americano, dando opciones de futuro a la imaginación
y al poder de realización del hombre nuevo".(sic)
Pág. 22 "El momento histórico de la Fundación
de La Plata" por Tomás Diego Bernard (del libro La Plata ciudad
milagro - Corregidor)
"La
Plata, a 50 kilómetros del cero de la Plaza del Congreso, para comunicarse
con el interior tuvo que pasar por la metrópoli. Y aún actualmente,
si el viaje se hace por tren - y eso que estamos a casi cien años
de distancia - , todavía hay que ir al Once y a Retiro. Hay que cruzar
por la cabeza de Goliath".(sic) Pág. 31.
"Otro profesional que no debe dejarse de mencionar, en La Plata, es el ex gobernador e intendente municipal, el agrimensor don Luis Monteverde, que además de ser firma autorizada en el Departamento de Ingenieros, hasta 1887, intervino bajo la dirección de Benoit en la nivelación y delineación de nuestras calles.
No
podemos comprobar si le tocó trabajar con el teodolito, por la avenida
principal que lleva su nombre desde 1925. Pero sí podemos decir que
en la calle 6, entre 58 y 59, vereda impar, queda una casilla de madera,
de las tantas traídas de Estados Unidos, para albergar a los topógrafos
y a los primeros pobladores de la polvorienta y naciente ciudad de la conciliación
nacional, en que trabajaba don Luis Monteverde con su compañero de
estudios y después agrimensor, como él, Carlos Guyot, que
pertenecía a la Sección Geodesia".(sic) Pág. 33.
"Otros profesionales argentinos, pero de ascendencia alemana, que actuaron en forma relevante en la época fundadora fueron los ingenieros Otto y Domingo Krause, los que proyectaron los edificios de los Talleres del Ferrocarril Oeste de la provincia en Tolosa y las obras de salubridad de La Plata.
Los
tanques de los parques Saavedra y San Martín, ahora desaparecidos,
fueron proyecto y construcción de estos profesionales, que nacieron
el pueblo de Chivilcoy, el que Sarmiento quería que fuese la capital
de la provincia y por cuya circunstancia se distanció del Dr. Dardo
Rocha. Es bueno recordar que allí en Chivilcoy Sarmiento bautizó
a los "mellizos" Krause con los nombres de Domingo y Faustino,
que eran hermanos de Otto".(sic) Pág. 35:
"La trilogía fundadora y los profesionales y urbanistas de la
fundación de la nueva capital de la Provincia" por José
María Prado (del libro La Plata ciudad milagro - Corregidor)
"Llama
poderosamente la atención que se realizara la venta de loteo y predios
de la ciudad de La Plata, y por ley, en reales, moneda española no
corriente. Desde 1883 la tierra en la provincia de Buenos Aires y en toda
la República se vendía, regalaba, se distribuía dadivosamente
o se remataba, pero siempre en pesos fuertes o en moneda corriente".
(sic) Pág. 41
"Apuntes en el primer centenario de La Plata" por Julio
A. Rica (del libro La Plata ciudad milagro - Corregidor)
"Al
fundarse la ciudad la existían algunos ranchos de paisanos, puesteros
y también había un poblado entre las calles 1 a 5 y 34 a 37
que pertenecían a Ensenada y después pasó a Tolosa,
ya que este pueblo al principio se extendía hasta la avenida 38.
Todavía
existen propiedades y vestigios de aquella población: Entre otros
mencionaremos al primer teatro "Apolo" y una amplia casona de
dos plantas que había sido convento de monjas francesas, después
juzgado de Paz, sito en la calle (Real) 1 entre 34 y 35. Cuando vino de
Buenos aires la primera maestra, al fundarse Tolosa, se hospedó en
calle 1 esquina 36 y la escuela estaba en calle 2 entre 35 y 36.
La estancia de Iraola tenía un puestero en lo que hoy es 34 y 5,
en frente estaba Bianchi, jardinero de la familia Iraola; tenía un
hermoso bosque con gran variedad de árboles frutales, habitaba el
rancho que tiempo después, en el año 1906, le fuera alquilado
a Pedro B. Palacios (Almafuerte).
Allí el poeta vivió varios años; estaba en lo que hoy
son las casas de 5 entre 34 y 35 números 125 y 127. También
hubo un gran castillo de madera estilo medieval, propiedad del ingeniero
Ángel Fiorini en 34 y 4, un fuerte vendaval en 1910 le derrumbó
una de las altas torres que tenía.
Crónicas y tradiciones referían que por la zona deambulaban
algunos "indios amigos y sometidos" tal vez añorando épocas
pasadas cuando toda la pampa pertenecía a sus ancestros, mientras
mordían su rabia ante la impotencia frente al "huinca"
que recientemente los había vencido y casi aniquilado en la última
campaña al desierto; los pocos indios y mestizos que quedaron rezagados
o aquellos que volvieron con las tropas vencedoras eran considerados "indios
mansos" y vivían con la esperanza de recibir en propiedad tierras
que les habían prometido, pero terminaron sus días conchabados
en estancias o perseguidos como matreros". (sic) Pág. 42
"Apuntes en el primer centenario de La Plata" por Julio
A. Rica (del libro La Plata ciudad milagro - Corregidor)
"Durante el reinado de Luis XIV, el más genuino representante
de la monarquia absoluta, que, como ningún otro monarca, influyó
profunda e inmediatamente en toda la vida artística de su gran nación
(Aun en el último periodo de su reinado, cuando imperaba ya en absoluto
el principio decorativo y ornamental), durante este reinado decimos, continuaba
ejerciendo no pequeña influencia el en otro tiempo severo clacicismo,
influencia que tan bien se avenía con la afectada piedad del anciano
monarca, y que en Francia puso cierto coto al desenfreno del humor artistico,
tal y como desde largo tiempo venia cultivándose en Italia bajo la
influencia de Borromini y sus sucesores.
Con
la muerte del rey (1715) desapareció este freno y se desencadenaron
en la politica y en la sociedad la soberbia, la insolencia y la corrupción
de costumbres, que se reflejaron exactamente en el arte y dieron lugar a
la aparición de una nueva forma artística, cuyo dominio coincide
con el periodo de la Regencia (1715-1723) (estilo Regencia), y que a los
diez años se transformó en el estilo Luis XV.
Este último se ha llamado en Alemania estilo Rococó, derivado
de rocaille, es decir, de conchas y grutescos, que tanta importancia adquieren
en las nuevas formas artísticas.
La Regencia creó un estilo, no muy caracteristico, de transición,
como puede observarse en las ricas habitaciones del Palacio Real de Minich
y en el jardín de Nymphenburg".(sic) Pág. 291
"Historia de los estilos artísticos" de Prof. K. D. Hartmann
(Editorial Labor)
"El
público, que según el mismo diario, "ebrio de patriotismo
y de porteñismo vivaba al los prohombres de aquella época",
solicitó a voz en cuello desde plateas y palcos la presencia del
autor.
A gritos se barajaban distintos nombres: el de Quirno Costa, Udaondo, Roque Sáenz Peña, Julio Llanos, Ricardo Lavalle, Piñero, Dardo Rocha... éste último lanzado "por una voz estentórea desde una platea". "Los pobres actores, dice La Nación, aseguraban que el libreto había llegado anónimamente a manos de la dirección artística".
"Ni
aún Stella, insiste El Diario, apareció rodeada de mayor misterio".
El cronista teatral del diario El País llegó en sus indagaciones
hasta el autor: Dardo Rocha, "quien no queria dar su nombre por razones
fáciles de comprender", dice Podestá en sus Memorias.
Dardo Rocha tenía a la sazón 72 años, y había
pasado más de medio siglo desde los sucesos evocados en la obra,
presenciados por él cuando era un jovencito de catorce años.(sic)
Pág.62
"Dardo Rocha, autor teatral" por Amelia Sánchez Garrido
(del libro La Plata ciudad milagro - Corregidor)
"No me propongo establecer el orden preciso en que se fueron practicando las excavaciones para cimentar la ciudad. Hacerlo cronológicamente importaría dar rigidez y monotonía a la lectura. Por otra parte, privaría al recuerdo de la hazaña de Rocha del encanto que lo embellece cuando se lo compara con el de una ficción de Scherezada. Pero como debo expedirme sobre la construcción de la ciudad durante los primeros cinco años, véome precisando a adoptar un orden descriptivo - tal el carácter de este trabajo - que no esté reñido con ese algo de flexibilidad que considero necesario para no fatigar la atención del distinguido auditorio.
El material gráfico
que utilizaré procede en gran parte de las fotografías tomadas
por Bradley entre 1882 y 1885. El resto lo he obtenido en diversas fuentes
y es de fechas algo posteriores. Elegiré como punto de partida de
mi descripción el edificio que existía en el campo expropiado
para elegir la Nueva Capital, esto es, la casa habitación que D.
Martín J. Iraola tenia en su estancia.
Estaba aquella situada en el bosque, a inmediaciones del lugar donde actualmente se ve estadio del club de Gimnasia y Esgrima, emplazada dando frente al Nordeste y en forma tal que desde su "logia" podia dominarse el río por una calle existente: la que pasa por entre el Museo y el observatorio y que se conoce con el nombre de Avenida Centenario. Esa casa se demolió hace algunos años, pese a sus antecedentes históricos..
Bajo su techo había descansado el fundador la noche del 19 de noviembre de 1882 y a esa había vuelto muchas veces durante la ejecución de los trabajos; bajo su techo se cobijaron las primeras comisiones técnicas que rayaron el campo con la retícula de las alineaciones; bajo su techo se levantó el estrado desde el cual administro justicia la primera autoridad de la comarca, el juez de paz D. Carlos A. Fajardo; bajo su techo también residieron varios gobernadores de Buenos Aires. . . Nada obstó para que se destruyera tan precioso recuerdo. ¡Que adecuado ambiente para instalar el Archivo Histórico de la Provincia había sido el de esa evocativa construcción rural".
La
Nueva Capital de José María Rey (Los primeros cinco años
de su construcción)
"El
vehículo que me conduce de Buenos Aires a La Plata se desliza entre
dos filas interminables de edificios construídos en una o dos plantas,
que exhiben arquitecturas muy discordantes y sorprendentes a veces, como
este edificio comercial con forma de vaca o aquel chalet tirolés.
A
veces ese desfile pleno de colores es interrumpido por espacios poco definidos
de las villas miseria o por los recintos vedados de una escuela de policía
o de un cuartel.
A mitad de camino, los grandes árboles de la reserva del Parque Pereyra
Iraola introducen una nota de optimismo en esta conurbación, casi
amenazante, que no logra cautivarme. Luego, nuevamente la letanía
de las casas bajas, los pequeños talleres los depósitos y
los comercios que se confunden en alegre mezcla.
Bruscamente, sin que este paisaje desordenando haya señalado transición
alguna, se me dice que me encuentro en La Plata. ¡Dónde está
entonces, la ciudad?.
Las calles rectas, cruzándose ortogonalmente, cobijan un parque vehicular
que no parece dirigirse a ninguna parte. Giramos a la derecha según
las reglas misteriosas de un juego que aún desconozco. El paisaje
urbano desarrollado a mi frente me parece tan indescifrable como una partitura
de música concreta.
Las fachadas bellas o curiosas, como acordes aislados, atraen furtivamente
mi atención. También bruscamente, se me dice ahora que me
encuentro fuera de la ciudad. ¿Dónde está, entonces,
la campiña?.
Concluyo este primer viaje con la sensación de no haber entendido
nada durante ese recorrido y de no haber podido ubicarme. Pero ya, insidiosamente,
La Plata me tienta. Y ya no me abandonará. En la vivienda que me
alberga cuelga un cuadro desteñido, un dibujo delicado, que representa
un cuadro perfecto atravesado por dos grandes diagonales.
Se trata de la traza de La Plata. Ese dibujo geométrico, casi irreal,
me fascina. Me subyuga la diferencia entre la claridad de este plano y la
confusión de ese primer contacto". (sic) Pág.10
"El cuadrado Roto", Sueños y realidades de La Plata por
Alain Garnier - Municipalidad de La Plata.
"Si
nos dirigimos en dirección al Bosque sobre la acera de la Avenida
1, entre las de 53 y 54, sombreando el monumento en homenaje al gobernador
Udaondo, observaremos restos del robledal de la estancia de iraola, el cual
fuel el verdadero precursor forestal del futuro bosque artificial de eucaliptos.
En efecto, según refiere don Leonardo Pereyra Iraola (nieto de don Martín Iraola) al naturalista doctor Carlos Marelli, en 1932, estos robles, fueron plantados por su abuelo en 1857, cinco años antes que los eucaliptos, juntamente con algunos pinos." (sic) Pag.19
Los Árboles de La Plata por la Dra. María Cristina Orsi de Herrero Ducloux Dirección de Impresiones del Estado y Boletín Oficial.
Este traslado de la capital al valle inferior del Río Negro, constituye un elemento principalísimo en la política de articulación del área del viejo poblamiento -norte, centro, pampa húmeda- al joven, y poco explotado cuasi continente patagónico, y la enorme plataforma y mar continental argentinos cuyo manejo, control y soberanía debemos asegurar." (sic) Pág.54
La nueva Capital por Elva Roulet Presidencia del Honorable Senado de la Provincia de Buenos Aires Imprenta del Ministerio de Economia.
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